jueves, noviembre 29, 2007

Los "literabeatles" y los cinco años sin George

Por Miguel Antonio Chávez

Cómo se van dando las cosas. Una semana atrás me escribía con el narrador español Mario Cuenca Sandoval con quien pasamos de la manera más natural e inesperada de la literatura a los Beatles. Hice un comentario de su cuento Pang, que aparece en la antología virtual de cuentistas latinoamericanos de literaturas.com, y él realizó uno sobre el mío, Café Anacrónico, en donde precisamente hay una metáfora de ellos, en una suerte de un café ubicado en un limbo donde van a parar personajes célebres, ávidos de formar parte de las nuevas y eternas portadas del Sgt. Pepper's. Hablábamos también con Cuenca sobre los apuntes desopilantes de sátira social y política del cuento "El Stage y la Revolución (Un día en la vida de Vladimir Obladá)", del libro El materialismo histérico, del mexicano Xavier Velasco.

Luego, Cuenca me mostró un escrito que publicó en la revista española Quimera, El rodillo de la roca N, acerca de un (supuesto) poeta de la generación Beat llamado Phil Apostolakis y su influencia en la etapa psicodélica del cuarteto de Liverpool. Con humor soberbio y a la vez con seriedad de ensayo, el texto muestra los "testimonios" de Apostolakis, desde su retiro en Almería, España, lugar donde se conoce realmente que Lennon compuso su célebre Strawberry Fields Forever mientras filmaba How I won the war, de Richar Lester. Una impostura que seguramente a todo "literabeatle" (hey, reclamo para mis fundos personales este neologismo!) -de los que conozco acá en Ecuador, Patricio Burbano, Eduardo Varas o Juan Fernando Andrade- lo apreciarán con mayor deleite.

Abro mi mail días después y reviso lo que escribe Carlos Labbé, autor del cuento Variaciones del bosque (de la antología mencionada anteriormente) y de la comentada novela Navidad y Matanza, editada en su natal Chile. Luego de dar sendas impresiones de nuestros escritos, me contó de su especial admiración por George Harrison, su enorme talento, su aparente silencio, pero siendo siempre auténtico, fiel a sí mismo. Y justo al día siguiente, o sea hoy (eso es lo bueno de los testimonios, que uno puede darse la licencia de congelar los "hoy"), reviso la fecha: 29 de noviembre; hoy hace cinco años, el gran George se fue de gira al cosmos. Recuerdo ese día, trabajaba en una agencia de publicidad, y mi entonces jefe, chileno también me decía, mis condolencias. Y yo: por qué? Y él: ah, no sabíai, se murió tu compadre, el George Harrison... Escribí entonces un artículo feeling llamado "While my guitar weeps for George", que extravié.

Sin embargo, creo que cada nota de cada amigo y colega que escriba sobre George será suficiente para mi, porque seguramente he de sintonizar con ella. Los Beatles no es una materia tan fácil: una vez iniciado su estudio, va para largo. No es nuevo que exista una comunidad de escritores que vea en ellos más que cabezas peludas, sino canteras simbólicas de donde extraer material literario. En ese aspecto, no resulta novedoso el planteamiento de esta comunidad imaginaria per se, habiendo otros escritores como Rodrigo Fresán, Juan Villoro, Andrés Neuman, que han escrito sobre y en honor a ellos.

Hey George: el acorde más Krishna, más disonante (como los que te gustaban), más silente, más claptoniano y más poderoso que resuene, como decían Sabina y Páez, hasta "el barrio que hay detrás de las estrellas"!

lunes, noviembre 26, 2007

Borges: el impostor inverosímil

Por Iván Oñate

Hace muchos años, entre asombrado y feliz, leí una referencia sobre Borges que con el paso del tiempo empezó a ser abominable. Se trataba de aquella anécdota donde Georgie, a la edad de nueve años, traduce el Príncipe Feliz de Oscar Wilde y lo difunden las páginas dominicales de un periódico de Buenos Aires. Esa misma tarde, la plana mayor de la intelectualidad porteña, periódico en mano y cálidas felicitaciones en el pecho, se enrumba hacia Serrano 2135, la casa de los Borges en Palermo. Lo singular del caso, es que todos los visitantes estaban convencidos de que el traductor era el padre: el señor Jorge Guillermo Borges, y de ninguna manera ese niño de flequillo y pantalones cortos que, en ese mismo momento, jugaba con su hermana Norah a dibujar tigres en un cuaderno. Desde entonces, desde la lectura de aquel equívoco, siempre imaginé el ruborizado esfuerzo del señor Borges por despejar la confusión; por ver desvanecida la piadosa incredulidad en las caras de los amigos y parientes. Lo imaginé, repitiendo una y otra vez que el traductor era su hijo, hasta que por fin (extenuado de tanta explicación), se encierra en un preocupado silencio. Silencio que, en su soledad central, equivalía a aceptar que era el traductor de Wilde. Sospecho que en ese momento, ignorante todavía, el señor Jorge Guillermo Borges se acogía a uno de los postulados fundamentales que en el futuro sostendría su hijo: en el eterno retorno de los tiempos, todo humano terminará siendo todos y, por lo mismo, él también terminaría traduciendo a Wilde.

Sobra decir que en los despreocupados e insolentes años de la juventud, era de rigor genético estar parcializado con este crío de traje marinero y ojos melancólicos como lo muestran los daguerrotipos de la época. No obstante, el tiempo se ha encargado de hacernos aceptar (a mí, como a tantos otros convertidos en padres), que nuestro verdadero destino estaba muy lejos de parecerse al de este niño prodigio; pero sí (y por eso abominable) al del obligado impostor: el otro Borges.

Más allá del fervor inicial y del desaliento posterior que produce esta anécdota, creo encontrar en ella el origen de uno de los juegos más ingeniosos que Borges supo llevar hasta los lindes más insospechados de su arte. En adelante, se obstinará en desaparecer; en ocultar su presencia tras nombres apócrifos o, más sutil y familiar, en inventar otro Borges. "Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica". Efectivamente, desde sus años iniciales, todo lo que Borges toque, todo lo que trabajosamente mire o escuche, se transformará en literatura. En la inquisición de una sospechosa (por no decir afrentosa) realidad, que cede su lugar y substancia al imperio del lenguaje. Lenguaje, con el que supo forjarse un mundo y una mitología muy personal: un absoluto solamente limitado por la verosimilitud de su estética.
Ciertamente, por el prestigio y dones que Borges otorga a la palabra sobre la realidad, se le ha reprochado convertir la filosofía, la ciencia y la religión, en puro artificio verbal: en geometrías del estilo. Es célebre aquel párrafo, donde se lamenta de no haber incluído en una de sus antologías fantásticas a los nombres más severos de la filosofía; de haber omitido a "los insospechados y mayores maestros del género: Parménides, Platón, Juan Escoto Erígena, Alberto Magno, Spinoza, Leibnitz, Kant, Francis Bradley". Así mismo (por su desmesurado afán de síntesis, de despachar el fragor de una batalla o el destino de un hombre con la sola intervención de un adjetivo), se le ha acusado de su falta de pasión, de nervio y sangre en su escritura. Se le ha reclamado de no exorcizar sus demonios; de carecer las virtudes y la altura de un maldito que se sabe condenado a la nada. Presumo que no es así. Lo que pasa es que Borges sabía demasiado. Tanto, que no podía abandonarse a las angustias de la nada. ¿Siendo sabio, se puede ser maldito? ¿Se puede, con afectada desesperación, descender hasta los abismos del remordimiento y esconder la cara en el barro de la culpa? Imposible. De ahí, su escepticismo. La sosegada convicción de que era indigno tanto de la Gloria como del Infierno.

Indignidad y escepticismo que, sin lugar a dudas, nacen de su particular concepción del tiempo. Mejor dicho, de sus refutaciones al tiempo. Para este hombre; para este Homero moderno que con su ciego bastón solía recorrer las calles de Buenos Aires, el pasado y el futuro no existen; tal vez el ilusorio presente. Entonces, ¿hay cabida para los tiempos del maldito: la esperanza y el remordimiento?

Por otra parte, esta negación del tiempo (que Aristóteles lo concebía como subalterno del movimiento), va a marcar y definir su estética. Como poeta que es, Borges busca la síntesis. Sus argumentos y personajes no se fatigan con los ripios de la novelística. No se esfuerza en decorar recámaras, o en las supercherías de la acción y el psicologismo. Intemporales, los conflictos borgeanos conocen una sola dimensión: la del presente. Duración instantánea pero ilimitada que abarca todas las edades; todos los atributos, y todas las carencias.

"Yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca
Aquel en cuyo amor desfallecía Matilde Urbach".

Hasta no hace mucho, yo no lograba explicarme el por qué me era difícil recordar con precisión los argumentos de sus cuentos. De tantas relecturas, sólo me quedaba el vago resplandor de una lucha arquetípica. Al leer la difundida crítica de Sábato (Sobre los dos Borges), he creído encontrar la respuesta: "Al convertirse en pura geometría, el cuento ingresa en el reino de la eternidad. Y cuando lo leemos, ese museo de formas perpetuas asume un simulacro de tiempo, prestado por nosotros mismos, los lectores; y en el momento que la lectura termina, las sombras de la eternidad vuelven a posarse sobre criminales y policías".

Es de suponer que debido a ese préstamo, las relecturas de Borges siempre suscitan interpretaciones disímiles y hasta divergentes. Constataciones abominables o fervores por siempre perplejos. Todo dependerá de la altivez o humillación de nuestra circunstancia. Quizás por eso, en los años de juventud, era fácil suponer que con mucho empeño y algo de suerte, algún día llegaríamos a igualar una de sus páginas. No ha ocurrido así. Cada relectura, pareciera estar hecha para la enumeración de nuestras imposibilidades y torpezas. Sin embargo, en este borrador incesante que es la existencia, todavía cabe una esperanza. Algún día podremos escribir todas las obras, viviremos todos los amores y conoceremos todos los destinos. A condición, claro está, de cumplir un modesto requisito señalado por el mismo Borges: ser inmortales.

jueves, noviembre 22, 2007

Matar a la Bestia, en México


Ya está circulando el nuevo poemario de Augusto Rodríguez denominado Matar a la bestia. Libro recopilatorio de su autor donde se recoge lo mejor de sus cuatro anteriores libros: Mientras ella mata mosquitos, Animales salvajes, La bestia que me habita y Cantos contra un dinosaurio ebrio. Más una parte de su inédito libro El beso de los dementes. Como lo define su autor, este libro es una reescritura de su poesía. Una recopilación que pretende dar un panorama de lo hasta ahora editado.

Mientras ella mata mosquitos es un libro experimental y humorístico. Animales salvajes es la puerta al erotismo (no faltan los textos que giran entre los límites del microcuento, la burla y lo sardónico). La bestia que me habita es una obra más radical, erótica y visceral que se ha transformado en un libro extraño y llamativo que gusta mucho a varios poetas y grupos literarios del extranjero. Cantos contra un dinosaurio ebrio es el epigrama, el dolor y la madurez definitiva.

Matar a la bestia ha sido publicado por la editorial Mantis Editores, de Guadalajara, México. Se presentará este sábado 24 de noviembre en la prestigiosa FIL (Feria Internacional de Libros de Guadalajara, México), el autor ya se encuentra en México para la presentación de este libro. El lunes 26 presentará su libro Matar a la bestia en la Casa del Archivo Histórico del Municipio de Colima, en el estado de Colima, por expresa invitación de jóvenes poetas mexicanos de ese estado.

La obra poética de Augusto Rodríguez viene despertando unánimes y destacados elogios por parte de importantes poetas y escritores ecuatorianos como extranjeros. Estamos seguros que este poemario Matar a la bestia abrirá nuevas puertas para que la poesía ecuatoriana se la lea en México y en muchos otros países de este continente.


Opiniones sobre la poesía de Augusto Rodríguez:

En Mientras ella mata mosquitos asistimos a una sesión de alquimia poética en la cual la sátira, la denuncia, la introspección, el humor germinan un exitoso experimento lúdico y lúcido con el manejo de la palabra.

Diario El Comercio

Poesía no es solemnidad, parecen decir los poemas salvajes de Augusto Rodríguez. Y los animales que elige son palabras y situaciones tomadas directamente de la selva cotidiana. No es una operación fácil esta transposición a la poesía. Rodríguez la realiza en justa medida, prescinde de la densidad grandilocuente que ha caracterizado a parte de la poesía ecuatoriana y se conecta con otras figuras que siguen creciendo con el tiempo, como David Ledesma, Cazón Vera, Rafael Díaz Ycaza.
Poemas salvajes pero también leves y frescos, en un preciso equilibrio que revela a un poeta que trabaja en una obra en permanente progreso.
Leonardo Valencia
Barcelona, España

La bestia que me habita no es únicamente un canto a la muerte y la desesperación, también es un canto al placer. La voz poética, aunque a veces intente convencernos de lo contrario, no siente amor ni ternura, solo quiere gozar de la carne y sus vericuetos deliciosos. La mujer a la que canta no solamente es objeto de algunos poemas, también es la salvación. A ella, en el momento del acto sexual, le da el poder para matar a la bestia que lo habita. Sólo ella podrá ser su tumba.
Franklin Ordóñez Luna
Cuenca, Ecuador

La poesía de Rodríguez son agujas oxidadas -con la muerte colgando en todas partes- incrustándose desde las retinas hasta las entrañas del lector. Una obra radical -sobre todo si nos lastima desde la construcción a la que acude en cada poema, tanto más en la enfermiza temática que el autor se ha empecinado en llevar y cantar hasta los extremos-. Cantos contra un dinosaurio ebrio es un poemario áspero y terriblemente enloquecedor, no solo para leer de mañana, sino de noche, cuando los cadáveres han acudido al sueño para desconectarse de la realidad, y la soledad se vuelve más insoportable: a la medida de estos cantos que nos dejarán levitando toda la madrugada.

Alexis Cuzme
Manta, Ecuador

Con Cantos contra un dinosaurio ebrio del poeta ecuatoriano Augusto Rodríguez (Guayaquil, 1979), podemos notar como el lenguaje poético puede calar en lo más hondo de nuestras perversiones y no sólo encontrar a un ser desconocido (en todo caso aquella bestia que nos habita, y bebe de nuestra sangre para alimentar sus más desarraigados deseos), pero también encontramos en este breve poemario la reafirmación de toda una poética que parte de la contemplación hasta el sentirse abandonado, solo, destruido. Con un discurso que bordea el diálogo más arraigado y carnavalesco Rodríguez con esta nueva entrega, no sólo nos reafirma una poética basada en la autodestrucción, sino que nos reafirma también su lucha constante por reinventarse, por entender esta oscuridad a la que los hombres llamamos sociedad, quizá desde un punto de vista violento, pero que en resumidas palabras nos deja reconocer aquel monstruo que nos mueve, nos levanta en la mañana, nos lleva al trabajo, come nuestra carne, y quizás se enamora por un efímero e inútil segundo.

Paolo Astorga
Revista Remolinos de Lima, Perú

La muerte es el Leitmotiv de “Cantos contra un dinosaurio ebrio”, del guayaquileño Augusto Rodríguez (1979). La Garúa (Barcelona, España) recoge 35 poemas. Luego de sus precedentes “Mientras ella mata mosquitos”, “Animales salvajes” y “La bestia que me habita”, la poesía de Rodríguez decanta en una contundencia simbólica mayor. Esta obra devela a una voz madura y promisoria, capaz de vencer el temor de creérselo.

Diario El Comercio

miércoles, noviembre 21, 2007

Un blog literario que hay que leer



El escritor, investigador y poeta Fernando Iturburu radicado en Estados Unidos vuelve con su recordado blog literario El regreso del pez que fuma. Arte, cultura, literatura, política ecuatoriana y de otros países en un mismo espacio, visiten este interesante blog:http://www.elregresodelpezquefuma.blogspot.com/

lunes, noviembre 19, 2007

Entrevista a Bruno Sáenz Andrade

“El teatro es para mí otra forma de poesía paralela al verso y al poema en prosa”

Por Augusto Rodríguez

Bruno Sáenz Andrade nació en Quito en 1944. Es un destacado poeta, dramaturgo y ensayista ecuatoriano. Hace pocos meses acaba de publicar en México un nuevo libro denominado Vestigios y atenuadas voces. Aquí una breve entrevista sobre su vida y su poesía.

Bruno, vamos al principio, cuéntame: ¿cómo entras a la literatura? ¿Cuándo te decidiste a escribir poesía? ¿Y cómo es tu propio proceso a la hora de escribir poesía?

Entro como lector, estimulado por mi madre, que además me enseñó a leer antes de la escuela. Dibujo (pésimamente) tiras cómicas en la niñez. En el colegio, el estímulo es el de los profesores, en particular de Hernán Rodríguez y de Ernesto Albán, los dos del San Gabriel de Quito. Poco a poco, comprendo que puedo dedicarme a esa actividad tomándola como algo más que una afición. En cuanto a la poesía, la intento primero a través de unas traducciones del francés que no conservo, de los primeros años de la universidad. A través de ellas, me doy cuenta de que puedo intentar algo parecido al verso, pero ya he dedicado algunos poemas en prosa a las revistas Niziah y Ágora, durante los años universitarios.

¿Qué poetas son tus referentes y cuáles son tus autores de cabecera?

Claudel, fray Luis de León, Borges, Darío… Y otros, seguramente… Acaso Jorge Carrera Andrade… El autor ecuatoriano que tengo, ahora, por más cercano, es César Dávila Andrade, en parte porque dicto un curso sobre su narrativa a mis alumnos de la Politécnica. Entre los recientes (relativamente, al menos), tengo especial aprecio por Abdón Ubidia y Jorge Dávila, y los poetas Javier Ponce e Iván Carvajal, pero habría que citar a otros algo anteriores, como Adoum y Efraín Jara.

¿A qué autores o libros vuelves siempre a releer?

Carlota en Weimar de Thomas Mann y Partición de Mediodía de Claudel (no solo a estos dos, pero valgan los citados).

¿Cuáles son los temas o preocupaciones que siempre predominan en tu poesía y por qué?

La trascendencia de la vida y su puerta, la muerte; la memoria; la responsabilidad; los dones; la familia; la naturaleza y la complejidad de la palabra. Supongo que por imperativos éticos, pero en realidad no conozco las causas de mis obsesiones.


Veo que incursionas mucho en la prosa poética, ¿es tal vez una forma más precisa de decir lo que deseas, con más libertad, más allá del verso libre?

Comencé, ya lo he dicho, escribiendo prosa poética (y algún relato, género al que he vuelto hace poco). El poema en prosa es una forma de expresión que me resulta natural y, en efecto, cuando el texto tiende a lo narrativo, a lo explicativo, la prosa facilita la comunicación, sin perder por ello la calidad de sugerencia, de símbolo, la multiplicidad de sentidos propios de la poesía y del verso.


Acaba de salir publicado en México tu último libro Vestigios y atenuadas voces, ¿qué me puedes decir de este libro, qué opinas de que ahora te leerán con más fluidez en México?

Continúa las tendencias de los dos libros anteriores –de poesía, claro- publicados con El Conejo, y recoge las temáticas que ya he anotado. Quiero creer que hay más economía y sutileza en el último de los títulos… Se publicó en México gracias a una recomendación de Vladimiro Rivas, domiciliado en ese país y nacionalizado allá. El libro tuvo que pasar por una doble lectura, la dispuesta por la Editorial Colibrí y la de la UAM, las coeditoras, y entiendo que fue bien recibido. Ojalá la respuesta del lector de la calle sea igualmente favorable, pero carezco de noticias sobre la distribución… La publicación me ha permitido, al menos, iniciar contactos (no sé si ocasionales o permanentes) con escritores mexicanos que se mueven en el área universitaria.

Por lo mismo te pregunto: ¿Qué pasa con nuestra literatura? ¿Por qué no se la lee en el exterior?

Para Iván Carvajal, lo malo de publicar afuera es que el libro casi no circula en el país y se vende mal en el exterior, donde el autor no es conocido… Bueno: no se lee al autor ecuatoriano en el exterior, porque sus libros no llegan fuera de las fronteras, salvo excepciones o en cantidades mínimas, para estudiosos o especialistas, diría… Por supuesto, hay excepciones, pero no demasiado significativas. Se haría necesario todo un programa, con las editoriales nacionales y extranjeras y la Casa de la Cultura, vertido hacia el exterior, que incorporaría la edición, la promoción y la difusión, y con una selección rigurosa de los textos, lo que no quiere decir que haya que limitar los escogidos a los “clásicos” nacionales…

Es conocido tu trabajo en el teatro ¿qué me puedes decir al respecto?

El teatro es para mí otra forma de poesía –dialogada, dotada de una tensión especial-, paralela al verso y al poema en prosa

Si tuvieras que dar un consejo a alguien que recién empieza a escribir y que desea escribir sobre todo poesía hoy en día, ¿qué le dirías?

No recuerdo si era Confucio el que aconsejaba: “Lee a los malos poetas. Así, o dejarás de escribir o solo escribirás versos admirables”… Aunque la broma es significativa, lo que recomendaría al principiante es la lectura, la reflexión, el desarrollo de un autoconocimiento que le permita saber qué asuntos y qué formas le convienen… Sobre todo, le pediría que jamás se conforme con la facilidad ni con una supuesta espontaneidad. Esas cualidades pueden aparecer en el texto pero son, paradójicamente, el resultado de un trabajo consciente y, a menudo, arduo.

¿Actualmente en qué proyectos literarios está Bruno Sáenz Andrade?

Acabo de concluir una pieza de teatro sobre el mito de Prometeo, en verso; me dedico a un nuevo libro de poesía; he dado el último toque a una breve colección de relatos más o menos fantásticos. Pienso (apenas es un proyecto y a largo plazo) en una comedia en prosa; retoco un libro de ensayos que no me decido a publicar todavía.

viernes, noviembre 16, 2007

Identidades y Literatura del Ecuador

Por Diego Velasco Andrade

Ponencia presentada en el I Encuentro de Literatura Ecuatoriana en Ultramar Casa de América-Barcelona, 31 de Octubre de 2007


Cuentan los abuelos que hace miles de años, después del diluvio universal, una semilla de maíz pudo salvarse en la cima del Kápak Urku, para germinar con el soplo divino y florecer en el triángulo energético formado por la mama Tungurahua, el taita Chimborazo y el Jatun Altar, cerro de oro.

Entonces, el primer hombre rojo hecho de maíz y, la primera mujer hecha de quinua, empezaron a crecer y multiplicarse con los ciclos de la tierra, el aire, el fuego y el agua. La mujer sería lunar y sujeta a los vaivenes del lechoso satélite; el hombre en cambio solar, cargado de la fuerza del fuego, mas siempre vulnerable al agua... Los dos cíclicos y complementarios, como la noche y el día, siempre naciendo con el amanecer y muriendo en el poniente; para renacer otra vez de sus cenizas con el alba.

Por eso, al explorar nuestras numerosas identidades ecuatoriales, bien vale recordar y empezar a valorar nuestras más antiguas tradiciones solares y lunares; empezar a sentirnos otra vez, hijos del maíz y seguramente hijos de la papa y de la quinua y del amaranto y de la mashua; para asistir como profetizó el tayta Atawallpa, (pasados quinientos años de oscuridad) al regreso de miles y miles de sabios amautas, de agricultores, de escribas o quipucamayoks, de poetas o arawikos, en fin de los miles de “astronautas” de la Nueva Pacha Ecuatorial, todo para iniciar el florecimiento de la humanidad en el “tiempo-espacio que vuelve”, en este Décimo Pacha-kutik, -que por cierto-, nada tiene que ver con ningún partido político o Alianza País...

Sí, porque desde el mítico “Reyno de Quito», en el necesario construir de identidades de Juan de Velasco en el siglo XVIII; de las “Tierras del Qui” para los visionarios esposos Costales a fines del siglo XX, o del “Reino de los colibríes”, en la bella acepción del poeta andino y planetario Jorge Carrera Andrade, Ecuador siempre fue, ha sido es y será el asiento de una milenaria civilización, un “centro de mundo” que hoy apenas comienza a ser develada…Y es en este nuevo tiempo, en este despertar, en este gozoso alumbramiento de una verdadera “nueva época”, donde ubicamos el sentido y valor de la construcción de nuestras identidades ecuatoriales.


¿RECORDADO PAIS, CÓMO TE LLAMABAS? (Graffiti en las calles de Quito)

Vivimos en la época de la paradoja, en la época de las minorías. Este es el tiempo veloz, vertiginoso, caótico, en donde se acabará pronto la noción de la literatura tal como ahora la entendemos y por tanto los seudo privilegios de escritor de oficio y su pretendido e inalcanzable canon; hoy, cuando algunos nuevos y viejos anarquistas prefieren encontrar en el hipertexto, en esa suerte de Biblioteca de Babel electrónica, la tela de araña en la cual enredar los bucles y el bigote del otrora escritor maldito y sus cómodos “mitos y ritos” de solitaria inspiración...

En tanto, nadie ha logrado todavía ponerse de acuerdo en cuál es el sentido contemporáneo de identidad en las literaturas del Ecuador. Polémica mucho mayor si nuestro escritor sigue porfiando en ser un tipo extraño y funámbulo, de “mirada oblicua”, mago de la palabra tibia, extasiado en encontrar el canon griego en un pajar, o en parecer un viajero lunar que prefiere vagar nómada por la aldea global, sin cargar la pesada cruz del escritor “esclavizado a su identidad”; o el escritor que prefirió dejar su “paisito”, donde nada pasaba más que una irreal “línea imaginaria” y que por desgracia aún no ha parido, y que en perspectiva no parirá jamás, un premio Nóbel de Literatura.

Cómo ubicar entonces la dimensión identidad en las últimas tendencias de la poesía y la narrativa ecuatoriana, con aires de internacional, nómada y solemne, evasora premeditada de la crítica social? En medio de este mundo caótico, o mejor "caórdico", qué sentido tiene hablar de la diversidad ecuatorial. Qué sentido tiene la dualidad agua y tierra; cuando montaña y lago ya no son más el referente de integridad en el mundo de los seres humanos runas en contacto con la tierra, sino que parecería el refugio de un minúsculo grupo de personajes rezagados de época y prófugos del mundo light, que se resisten a habitar en el laberinto artificioso de la realidad virtual...


TEXTO Y CONTEXTO/ LITERATURA, CAMBIO SOCIAL E IDENTIDAD
…“Nosotros, los de este lado de la raya, nos negamos a redactar el testamento que tan acuciosamente, solicitan todos quienes anhelan un respiro de irresponsable tranquilidad.

Mientras estemos vivos hablaremos. Y muertos también. No hemos nacido para morir. No hemos remado sobre arenas movedizas, ni hemos desintegrado nuestro ser. Nuestra misión en la tierra es crear, no sobrevivir... Nuestra tarea es transformar.

Los hombres somos tercos, porque somos realidad. Seguiremos cuestionando la eternidad de las esfinges. Este otro tiempo exige respuestas. Debemos dárselas. Unámonos. Siguen vigentes la palabra nueva, el hombre nuevo y el mundo nuevos”....

RAFAEL LARREA INSUASTI,
Propuesta para un nuevo manifiesto Tzántzico
1988


Con las palabras de Rafael Larrea, arquetipo del movimiento literario tzántzico de los años 60; escritor políticamente intransigente, tercamente revolucionario hasta su muerte ocurrida en 1995, bien vale preguntarnos al cabo de los años, qué pasó con el rol del escritor comprometido o contagiado del síndrome de Falcon del que nos hablara Leonardo Valencia Asogna: pobrecillo cargando su cruz de vocero social y superhéroe de la justicia; por qué la “literatura comprometida” de los 60 y 70, se fue diluyendo en los 80 y 90 en otra más “culta”, elitista, de “oficio”, oficiosa, oficial y/o de oficina y tan sofisticadamente “internacional”.

Por qué el escritor ecuatoriano, angustiado por tener fama y buen oficio o por la necesidad imperiosa del eufemístico “escribir bien”, devino ciego, sordo, y/o tartamudo, frente a la emergencia de muros derrumbados, ideologías caducas, comunistas y “blanco”s en desbandada; o, es que ante la ausencia aparente de nuevas “utopías realizables”, (aquel luminoso hallazgo cortazariano), se creyó mejor dispuesto a satisfacer su vanidad ocupando los blandos sillones de una cultura global, híbrida y sin compromisos.

¿Qué nos dejaron las últimas décadas literarias en Ecuador? el ocaso de los talleres y otras tribus literarias; la transfiguración de la poesía comunicante al escepticismo individualista y a una cómoda “teoría del desencanto” y del “desencuentro”, usado por algunos como mensaje de autopromoción y de marketing social; el cambio del humor negro y la literatura urbana por las novelas con titulillos de salsa, bolero y pasillo; el giro de los poemas amatorios a la compañerita guerrillera, por un erotismo femenino en muchos casos, artificioso, premeditado y reiterativo, por parte de una nutrida generación de ero-poetas.

¿Y qué parecen dejarnos los primerizos 2000?, pues una numerosa generación de escritores “light”, tan delicaditos y formales, tan bien informados en Internet del último chisme sobre Bukovsky o sobre Roberto Bolaño, pero tan sin historia propia, tan sin raíces y capacidad crítica sobre su propio país; con una angustia veloz por insertarse en el “mercado” de la literatura, aunque valdría dudar si en la literatura en Ecuador, se pueda realmente mercar…

Cuál entonces la posibilidad de buscar la relación contemporánea entre identidad y literatura, cuando en el Ecuador continental, nuevas tribus de ecologistas, maestros, estudiantes, transexuales, prostitutas, campesinos, indígenas, trabajadores, jubilados y jubiladas, ya no persiguen “tomar por asalto el poder”, sino reivindicar su común derecho a la cotidianeidad; al solo poder de crear y recrear su entorno vital, de usar su imaginación para sobrevivir al hambre, la violencia, la pobreza, la inseguridad: paradojas tan terrícolas en plena era global...

Sostengo que mucho de lo que escribimos o publicamos hoy en el Ecuador continental y paradójicamente en el ultramarino, no tiene concatenación con el panorama descrito; que la mayoría de lo que hoy editamos transmite un mensaje en retardo a lo que convoca “la nueva realidad”, o mejor a lo que convocan “las realidades” actuales; que no hay casi reflejos del escritor inserto en las identidades de su país, ni siquiera en las formas, mucho menos en los contenidos.

Mientras en el Ecuador continental, se están constituyendo nuevos paradigmas, nuevas propuestas, nuevas “utopías” y “ucronías” (sin tiempo y sin lugar), los escritores ecuatorianos, todavía no logramos captar esas oscilaciones, esos sismos sociales y culturales en su real intensidad; pocos advertimos de la necesidad de aportar a configurar una Bio-Cultura: “por y para la vida”, una sociedad del “buen vivir”, del “bien estar”, del Sumak Kamaña, como dirían los aymaras bolivianos, mucho más allá del concepto de desarrollo humano sustentable, etiquetado por los organismos supranacionales.

Cuántos de nosotros escritores, artistas e intelectuales, estaríamos interesados en aportar al proyecto de una sociedad bio-diversa, multiétnica y pluricultural como señala nuestra cuasi difunta constitución actual; la sociedad comunitaria de un hombre planetario en pleno siglo de defunción de la rosa, remitiéndonos otra vez al gran poeta Carrera Andrade. Y, en ese marco, cuál el rol del escritor en satisfacer esa necesidad ese placer y esa responsabilidad de escribir y soñar como derecho del ser humano…Nos parece que la misión de una literatura de identidades debería desatar sinergias, interacciones, olas sismos de corta y larga duración en la sociedad, para demostrar que escribir no es asunto de pocos e iniciados y que al ser escritores, nuestra meta literaria a largo término, podría aportar a crear y alimentar con los pueblos del Ecuador otros mitos, génesis y cosmogonías, ayudar a delinear de dónde venimos y hacia dónde vamos, como sucedió siempre con las mejores literaturas de tradición...

Cuando en los años 30, los escritores ecuatorianos decidieron asumir ser "la voz del indio" (in dieu: en dios) y del “montuvio”, asumieron su corazonada y su misión con valor; aunque lejanos a ellos, asumieron la realidad ecuatorial con híbridos ojos de mishu; la asumieron aunque impostando la voz, cuidándose no hablar con boca de patrón o de amanuense de hacienda; la impregnaron de un humanismo occidental, judeocristiano y también marxista, donde el hombre es siempre dueño de su razón y lógica antropocéntrica y geocentrista; desde el estereotipo y perspectiva de un hombre “blanco” y civilizado que se olvidó de dónde provino, a pesar de que su madre naturaleza nació hace mil de millones y él, como especie, apenas hace algunos cientos de miles...


EL ULTIMO EN SALIR, QUE APAGUE LA LUZ (Graffiti en las calles de Quito)
Hoy nos encontramos en este nuevo espacio del Ecuador, la gran Barcelona donde habitan cientos de obreros, albañiles, peinadoras, niñeras, doctores, abogados, arquitectos, artistas y un largo etcétera de “migrantes” ecuatorianos configurando cada vez mas un Ecuador de Ultramar, que se construye día a día también en Estados Unidos, España, Italia, Bélgica y en otros lugares del planeta.

Y que hace el escritor ecuatoriano viviendo en Europa, funámbulo y migrante como tantos de sus coterráneos, acorazado muchas veces de su manido cuento del “auto exilio”, fingiendo vivir en un París “sin aguaceros” que bien hubiese querido Vallejo; con su inútil diploma de poeta en la sala, con pantuflas y corbatín, presumiendo cuando regresa al Ecuador continental que aparece en la primera plana de los diarios europeos, aunque quienes en realidad lo hacen son sus naturales compatriotas, víctimas del más burdo racismo y xenofobia.

Sin embargo, del mismo modo que las olas, que aparentemente separadas unas de otras son también el mar, la visión de escribir en un Ecuador Ultramarino nos parece, en todo sentido, tremendamente creativa y poética: utópica y ucrónica “sin lugar” y “sin tiempo”; tan similar a lo que los escritores de Ecuador, hacemos cotidianamente para crear una literatura carente de lugar definido, de propósito material y comercial aparente.

Digamos con boca de brujo que ahora,-a inicios del siglo XXI-, se consolidará en el mundo y en el país una literatura de identidades; la de aquel escritor que pueda sintonizar el mal que nos aqueja, la angustia global que bulle en nuestras conciencias y se derrama en los locutorios, en los celulares y en los cajeros automáticos; una etno literatura, unas veces densa y conceptual y en otras lúdica, experimental, caótica pero una literatura de identidades al fin...

Sostenemos que ya se comienzan a tejer en nuestras literaturas, antiguos y nuevos relatos, mitos y leyendas de las ancestrales Tierras del Qui, búsqueda que constituye también la constatación de la mixtura y el palimpsesto que actualmente somos; el resultado de aquel feroz encuentro entre los hijos del sol recto con aquellos de la barbarie hispánico occidental de aquella época; encuentro después del cual -queramos o no aceptarlo- quedaron definitivamente impresas en nuestros genes y en nuestra sangre nuestras mestizas identidades andina, amazónica y pacífico ecuatoriales, las mismas que en una sabia y paciente espera renacieron y fructificaron desde las cenizas de nuestros abuelos, para luego retornar con la fiereza y la rudeza del huracán.

Y que sucederá con “el ser racional y cientificista” inventado y heredado del mundo greco-latino, siempre orientado por la paranoica búsqueda del UNO no diverso, del uno absoluto y autoritario, en suma del uni-verso y nunca del “multiverso”. Porque el “unidiverso” andino y ecuatorial con el que soñamos debería constituir el cielo y territorio “del otro”, de la diversidad y de la variedad, del holon y de lo holístico, o de aquella eufemística “alteridad” inventada por euro-occidente para sanar su culpable pecado capital, su brutal genocidio, su irrespeto por las culturas diferentes (véase “inferiores”) y a las que creyeron “civilizadamente” aniquilar, pero que hoy siguen encontrando como en el mito del Retorno del Inca, su cuerpo y su cabeza, perseverando en la búsqueda de su íntegra totalidad, aquella misma totalidad que ahora nos convoca para cargarnos con la fuerza femenina de la tierra, del agua y de la luna de nuestra Patria, no de aquella “patria” de los patricios grecolatinos, sino de la Pacha Tierra Sagrada Equinoccial.

Una literatura con identidad, podría contradecir la “Historia” inventada por los pensadores de la “modernidad” y “el progreso”, por las interesadas enseñanzas de la historiografía occidental y las mismas y repetitivas ideologías euro centristas de una “novísima” post- modernidad, de quienes nunca supieron comprender lo que significaba una “cosmovisión”, es decir una visión cósmica del ser y del estar, no del parecer: aquella que vivieron de nuestros ancestros

Ahora estamos claros los ecuatorianos que la experiencia de habitar el “centro del mundo”, debió constituir para nuestros antepasados una experiencia primordial y sagrada, el conocimiento y valoración de las claves de nuestra habitación en el chakra corazón del mundo, ello nos permitirá gradualmente la reconstitución de las identidades ecuatoriales primordiales y es, en esa búsqueda que descubriremos el vector de nuestra organización social futura; es decir, el estatuto ontológico de las culturas y pueblos del Ecuador del siglo XXI.

Es en medio de la rigidez amorfa de un planeta global en caos, que por fortuna no es el nuestro, es en aquel Ecuador Continental nuestro, tangible y actual religado con este Ecuador Ultramarino, construido allende los mares, que siguen constituyendo nuestros compatriotas, que podremos también construir las nuevas literaturas de nuestro país.

***

Ecuador: 256.370 kilómetros recortados en el mapa; tierra incógnita atravesada por una línea que no divide, sino que une al planeta; bajo cuya piel germinan 20000 especies de plantas; 2500 especies de mariposas; 3043 especies de orquídeas; medio millón de especies de invertebrados y 370 especies de mamíferos, correteando páramos, montañas, valles, archipiélagos y bosques tropicales...

Más de 27 nacionalidades y pueblos que tejen y se dibujan en un tapiz multicolor: arco iris de selva, fuego volcánico, arcilla y agua.

Quizá más que una línea atravesando a GAIA, la madre Tierra, somos el rincón del planeta que aún el apetito voraz del pirata blanco y etnocentrista, no ha podido devorar.

Ecuador, línea imaginaria solo por inconclusa y en construcción; por que fue la ínsula barataria de un imperio de nuevos amos que cambiaban camarones y banano por baratijas de 1 dólar y espejos electrónicos.

Ecuatoriano ultramarino: fantasma que flotas en el mar de la aldea global, no por azar, sino por la vital necesidad de tejer y destejer tus inagotables identidades: ¿quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿hacia dónde vas?...

O es que no fuimos loa Amantes de Sumpa lapidados en la arena por amor; o Quitumbes y Liras engendrando después del diluvio, a una golondrina; hijos del Chusig: duende y mago; de Juan de Velasco el cura fabulador de plantas, reinos mágicos y animales; o Condorazos: gigantes volcánicos hijos del taita Chimborazo y de la mama Tungurahua.

Herededros de Alfaro insertando un ferrocarril en la nariz del diablo; obreros de la ría o de Aztra masacrados por el miserable poder, mas aún vivos, bebiendo miel de panela, guayusa y caña....

Somos o no, las Dolores Cacuangos, los Cecilios Taday; o Daquilemas extraviados en el paradógico país de Manuelito; vendiendo flores químicas a nuestros antiguos amos; acomodando nuestros huesos migrantes en el basurero que la santa globalización nos ha designado...

Más la mayoría somos también los miltón reyes, quishpes o hurtados; amazónicos, litorales, insulares o andinos; más, mucho más que de 12 millones de mujeres y hombres del Ecuador continental, más que dos millones de hombres y mujeres viviendo en ultramar; más que series de números congelados; muchísimo más que bocanadas de agua en el hocico de dragón, de aquel imperio lanza llamas.

El hombre ha buscado amoldar la Tierra durante cientos de miles de años, mas ella respira y vive miles de millones de años. Ecuador: 0.17 centésima porción del planeta, siempre serás nuestra utópica esperanza; siempre mucho más que un mapa recortado por las señas particulares de una despistada Línea Imaginaria...


Ki-To, Tierras del centro,
Octubre 27, 07

miércoles, noviembre 14, 2007

Don Grifote y Sancho Guata: Episodio I


Por Migel Hantonio Chábes

En un lugar de la Mancha, cuyo nombre no quiero acordarme (ni puedo, porque el porro consume mis neuronas), vivía un viejo de mierda quien, con el pretexto de haber leido libros de caballería (que en realidad eran de contenido zoofílico, por los caballos), se fingió insano para socorrer a las damas en peligro y así huir sin pagar catorce meses de renta, a lo Don Ramón. Cuatro siglos han pasado y la misma historia ha pasado de generación en degeneración. Tanto que hasta críticos literarios en decadencia, escritores que ya no tienen más que decir, y otras damas de sociedad que hace tiempo caballero armado alguno no les ha blandido una buena espada, ahora lucran con seminarios acerca de esta historia inmortal. Historia con la que nuestro personaje, de haber encontrado mejores abogados, hubiera cobrado jugosas regalías que más que sea le habrían servido para pagarse un psiquiatra. O la renta.

Don Grifote-
Joder, Sancho, líame un porro que estoy cachondo.

Sancho Guata (léase con acento de guayaquileño sabroso)-
Ssss... ¿Cómo es la movida, profeshor? Descanse un ratito y si es posible, péguese un bañito en el río, que esa armadura suya: fuerte tufo.

DG-
Sancho, Sancho: veo yerbas flotantes: Sancho, yerbas, Sancho! !Yerbas!

SG-
Lechuguines son. Se van directo al mar.

DG-
Entiendo, entiendo... Y eso que flota atrás, es un mojón?

SG-
El que está al lado de ese poemario de (agregue aquí a su ganador de Juegos Florales local)? Sí.

DG-
Cómo sabéis esas cosas, Sancho, si apenas sabéis leer y escribir.

SG-
La mierda, donde sea, se huele.

DG-
Joder, estoy rodeado de mierda, Sancho. ¿Y los ejemplares de las obras completas de Cuautémoc Sánchez y Paulo Coelho? ¿Qué hago?

SG-
Quémelos, profeshor.

DG-
Sacadlos del morral, Sancho. Ojalá los guardias del Malecón 2000 no nos armen escándalo.

SG-
Usted haga lo suyo. Y yo hago lo mío.

DG (mirando a Sancho Guata que se ha sacado el camisón, mientras prepara la fogata)-
Se está haciendo de noche... Sancho, ¿sabéis qué tenían en común Oscar Wilde, Truman Capote y Pedro Almodóvar?

SG-
No. ¿Qué?

DG-
No me leíste entre líneas, Sancho. Hace tanto que no veo a mi Dulcinea que he andado... Bah... Qué hermosos lechuguines, Sancho, qué hermosos lechuguines!

lunes, noviembre 12, 2007

Iván Oñate: El poeta tiene que nacer y morir en cada poema


Por Alejandro González

Diario El Caribe de la República Dominicana

Este escritor ha sido catalogado como una de las voces más “originales” de la nueva generación literaria. Tras un encuentro cercano con la muerte, habla con El Caribe sobre su renovada vocación por las letras…

Cuando lo conocí, Iván Oñate tenía la mirada enterrada en el vacío. El rostro endurecido era el signo inequívoco de que estaba sumergido en un viaje interior. Me acerqué preparado para el rechazo, pero en cambio recibí un saludo generoso.

Su voz se alzó cargada de humanidad, y ahí mismo pautamos la entrevista. Pero el tiempo desfondó sus obstáculos, y la oportunidad se me escapó de las manos.

Meses después, habiendo recorrido ya parte de su bibliografía, le escribí para que me contestara unas cuantas preguntas. Lo alcancé de milagro. Tras responder con tono cálido, me contó que había sobrevivido por poco un naufragio. En ese momento sentí que su voz abarcaba de pronto una dimensión más amplia.

Iván, tu libro de cuentos El hacha enterrada va por su séptima edición. ¿Te esperabas que esa obra fuera a ser tan bien acogida cuando la publicaste por primera vez hace ya veinte años?

La ambición de un primer libro de cuentos como es el caso de El hacha enterrada, siempre es paradójica y modesta. En su ejecución uno nunca piensa en el triunfo o en el éxito. Piensa en algo más grave y profundo.

En la salvación de su propia existencia. Por otra parte, hace 20 años era imposible pensar en el éxito literario. Eso prácticamente no existía y menos en mi país. En cambio el fracaso, eso se daba por descontado. Pero, en buena hora, tengo que contarte que está por aparecer una octava edición y la traducción francesa.

La antología Biografía apócrifa de Borges evidencia una evolución estética en tu poesía. ¿Cómo ha cambiado con los años tu visión del poema?

Me gusta la pregunta. Porque yo veo una gran diferencia entre la poesía y el poema. La poesía es quien elige al poeta. De esa pasión, de ese enamoramiento, surge el poema como un fruto concreto. Por lo tanto, mi visión de la poesía sigue siendo la misma. Quizá, lo que ha cambiado, es la visión del poema. Más corto, más humilde, más esencial. Como exige la eternidad de cada instante.

Poeta y narrador, ¿cómo concilias a la hora de escribir prosa y poesía?

Te decía anteriormente que la poesía elige al poeta, no al contrario como muchos piensan. Es como estar enamorado. Uno no puede elegir y menos fingir esa felicidad o esa desesperación. La prosa en cambio, obedece a otro proceso. Requiere disciplina y esfuerzo. Uno tiene que armar y desarrollar una estrategia. Por eso se habla del oficio del novelista o del cuentista. En prosa, el oficio es sumamente positivo. En poesía, el oficio es deplorable. Equivaldría a decir de alguien que es “un enamorado de oficio”. El poeta tiene que nacer y morir en cada poema.

Dos reconocidos antólogos franceses han dicho que en ti “se encuentra probablemente el poeta más original de la nueva generación”. ¿Tú qué crees?

Agradezco la opinión de los críticos franceses. Porque pienso que la originalidad es lo primordial en un poeta. Primordial y urgente como respirar. Ciertamente que respiramos todos los humanos, pero cada uno de nosotros lo hace a nuestra propia manera. Puede resultar fatal, imitar el respirar de otros. Armando Romero, en su Antología de la poesía latinoamericana del siglo XXI, aparecida hace pocos días en España, me identifica con otros poetas como: Luis Oswaldo Tedesco, José Watanabe, Juan Manuel Roca, Antonio Deltoro, Gonzalo Millán y Marco Antonio Campos y nos caracteriza como poetas “del ser y la existencia”.

Estuviste este año en la Feria del Libro de Santo Domingo. ¿Qué impresión te llevaste de la República Dominicana?

Presumía de la grandeza del pueblo dominicano, ya que conocía el pensamiento de Pedro Henríquez Ureña. Poeta, lingüista, personaje admirado por Borges, lo cual es mucho decir. Pero la calidez y talento del pueblo dominicano, desbordó todas mis expectativas. La Feria del Libro, sirvió para comprobarlo. Muy bien organizada. Muy amena. Que la vida bendiga a esa Patria hermana.

Correa acaba de ganar los comicios para la Asamblea Constituyente, lo que le dará la posibilidad de hacer cambios radicales en la estructura del Estado. ¿Hacia dónde se dirige Ecuador?

La imagen de un pueblo insurgente, de un pueblo que sabe ganar sus derechos, siempre será heroica. Mucho mejor si lo hace razonadamente, por el voto. Pero esta virtud entraña otra. La enérgica reacción cuando ve frustradas sus esperanzas. Esperemos que esta segunda posibilidad, en mi pueblo, no vuelva a repetirse.

¿Qué podemos esperar para el futuro de Iván Oñate en términos literarios?

El 14 de agosto, a la una de la tarde, estuve apunto de morir. Puesto que la embarcación en que viajaba, naufragó en el puerto de San Lorenzo, en la frontera con Colombia. Esta llamada del destino, sirvió para rejuvenecer mis ganas de escribir. Creo que ese tirón de orejas es lo mejor que le puede ocurrir a un escritor. Quiera la suerte que comparta esos frutos, con los hermanos dominicanos.

Trazos del autor

Nació en Ambato, Ecuador, el 17 de marzo de 1948. Ha publicado Estadía Poética (1968); En casa del ahorcado (1977); El ángel ajeno (1983); El hacha enterrada (1987); Anatomía del vacío (1988); El fulgor de los desollados (1992); La canción de mis compañeros de celda (1995); y La nada sagrada (1998). Parte de su obra ha sido traducida al alemán, inglés, portugués, francés, griego, rumano e italiano. Krystyna Rodowska, traductora de Borges, Proust y Paz, actualmente traduce su poesía al polaco.

Cuestionado sobre el papel que desempeñan los escritores e intelectuales ecuatorianos en esa sociedad, Oñate responde con humildad y modestia, alejándose de la grandilocuencia: “Prefiero atajar esta pregunta en una condición más humilde, la del poeta. Ciertamente que la poesía no sirve para cambiar las estructuras socioeconómicas. En definitiva, no sirve para cambiar la vida. Sin embargo, sirve para algo más fundamental e importante. Sirve para cambiar la existencia. Cortázar cambió mi vida y Borges el espesor de mi sangre”.




miércoles, noviembre 07, 2007

La Web y sus estímulos culturales

Por Andrés Emilio León Rodríguez*

Miguel Antonio Chávez
define a Guayaquil como una galleta con olor a mangle que vive entre las fauces de su golfo homónimo. Para mí esta galleta, ha estado repleta de leyendas siempre. Como una chocochip, abarrotada -supuestamente- por gotas de chocolate.

He crecido en una ciudad en donde uno se ensordese a punta de tantos secretos a voces. Que el guayaquileño no lee, que no compra libros, que las librerías cierran por obvios motivos.

Me han arropado con sábanas largas: Que somos pasivos, o que no solemos involucrarnos en muchas cosas porque simplemente no nos interesan.

Y bueno, en estos 29 años, me parece que la naturaleza del ser humano, siempre termina moviendose por lo que le causa placer.

Y para que el placer funcione, uno debe ser potenciado por estímulos.
Jorge Drexler
lo amplifica en una canción, diciendo: “Que viva la ciencia, que viva la poesía, que viva se siente mi lengua, cuando tu lengua está sobre la lengua mía”. Drexler lo da por hecho. La ciencia, el arte, el placer, van de la mano, es un recorrido en el que varias partes interactuan. Hoy en día es natural que sea así.

Aparte, la tecnología cambió. Con la implementación del Web 2.0, se solucionó un tema que solía molestar mucho a los creadores de portales… el contenido. Esto fue el comiendo del auge de la personalización, especialización y segmentación.

Hoy, la mayoría de programadores trabajan en plataformas, en sistemas con una interfase fácil de usar, para que sean llenadas de contenidos por terceros. Esos terceros somos nosotros… la comunidad.

Fotos, poemas, cuentos, novelas, videos, música, opinión, juegos en red, etc. Hoy la comunidad tiene el poder. Somos nosotros los definimos tendencias. Por citar un ejemplo, tenemos el caso de Delfín Quishpe, quien se benefició del efecto marketero del marketing boca a boca.

Por supuesto que hay cosas buenas y cosas malas, pero por ahora voy a resaltar las buenas.

A veces suelo visitar lanocheguayaca.blogspot.com. En ese lugar, uno encuentra varias opiniones sobre las bandas que tocan en Guayaquil. Y lo más agradable, es que hace 10 años, el sueño de toda banda era grabar un demo. Hoy… es medianamente facil encontrar un software de grabación, grabar y subir 4 de tus composiciones en el myspace. He podido asistir gracias a ese “abrebocas”, a varios conciertos muy interesantes de bandas que escuché en ese portal. Lo más destacados han sido:

Niñosaurios (rock experimental)
Los Pescados -los White Stripes de Portoviejo- (rock, blues y grounge)**
The cassettes (punk Old school)
Los Nietos (pop, rock, bossa)
Alesis Doppler (hip hop & electrónica)
RonDamon (rock electrónico)
Arkabuz (Experimental)
The Buffands (jazz)
Los Brigantes (Acid Rock)
Jefe Vergara (funk electrónico)
Entre otros…

Hay detalles memorables: El myspace de The cassettes y Los nietos, tienen más visitas que Tranzas, Au-d y Verde 70, artistas de gran aceptación en nuestro país. O como que he visto algunos perfiles que tienen más visitas mensuales que ciertas páginas web de diarios ecuatorianos.

Para mí, las tecnologías y el Internet, han potenciado el presente despertar que vive la música INEDITA en la ciudad. Siento que todas las bandas mencionadas andan buscando, andan experimentando el fenomeno Indie, en donde pueden grabar su música y ser sus propios productores. Nadie les impone nada, se refieren entre ellos y muy seguramente, sirven de influencias para muchas bandas jóvenes.

Los mismos medios se alimentan de esto. “Te robaré el amor” de LEGO, llegó al puesto número 1 en MTV, luego de que sus sencillos sonaron en Guatemala, Panamá, Colombia, Perú, etc. El trio de pop rock guayaco inclusive integró la famosa lista internacional de los 40 Principales. Todos los contactos, los realizaron vía web. Hoy en día su canción es una de las más bajada en Telobajo.com (sitio web que ha recibido más de 80000 visitas desde Mayo) y fueron nominados a “mejor artista independiente” en MTV.

Los estímulos musicales se extienden y diversifican. Hoy en día Paul McCartney, Daniel Melero, David Bowie y Radiohead, han ofrecido sus últimos discos para ser bajados totalmente por Internet. Uno de los motivos principales es buscar otras alternativas para ganar dinero a costos más bajos, intentando renovar la industria, combatir la bajada ilegal de canciones y piratería. Algunos venden sus sencillos a bajos costos… otros los regalan y se benefician con las base de datos y el uso del CRM para fidelizar a sus fanáticos. La idea es clara. Te damos la canción gratis… pero espero venderte un ticket o algún material de merchandising por esta vía muy pronto. Jamiroquai y Oasis han anunciado que esperan seguir ese camino próximamente con sus nuevos discos que están por salir. Está cambiando el pensamiento de no solo vender música, sino vender Shows, una onda, hacernos vivir una experiencia como fan.

El marketing dice que es más facil (y barato) retener a un cliente (y facturar) que conseguir uno nuevo. Algunos músicos se están dando cuenta que la personalización de los contenidos (en este caso, para la venta) puede ser muy rentable.

Eso sin contar el caso de las Radio Online. Que estimulante forma de conocer música nueva: Mi lugar preferido es Radioblogclub.com, más aún desde que Pandora tuvo que limitar sus oyentes a USA por problemas de licencias. He podido conocer bandas interesantes de fusión de Suecia, jazz alternativo de Francia y electrónica de Argentina, mientras hago mi trabajo. Luego cuando llego a casa y sigo leyendo en Internet, a veces resulta inevitable utilizar un epígrafe de un poeta sueco, leído en el libro de un escritor argentino, para crear un personaje checo para un cuento sobre Guayaquil.

Aparte, hace un mes, escuché una entrevista en vivo que le hicieron a Roxana Amed, para el lanzamiento de su nuevo disco. Y no puedo dejar de recomendarles escuchar “El show de la mañana” de Petinatto (radio la 100 de Argentina) y “La venganza será terrible” de Dolina.
Lo mismo pasa con los escritores y artistas en general. Hoy en día la promoción de su arte es más fácil y encontramos muchas personas que se suman a proyectos. Sitios de arte segmentados como Deviant Art, Flickr, muestran arte fotográfico de alto nivel.

I-Stock photo inclusive las vende, porque encontró un nicho. Getty Images o Corbis venden fotos profesionales entre 50 a 150 dólares… I-Stock las vende de 1 a 17 dolares, dependiendo el tamaño. El catálogo está compuesto por fotografos de la comunidad. Basta tener una buena cámara digital y cumplir ciertos requisitos para ser aceptado. Es fácil encontrar muchos estudiantes de fotografía de 65 países del mundo, que van subiendo sus primeros trabajos.

Como curiosidad, tengo que citar que hace 15 años, reunir 600 personas que posen desnudas en Alabama no era tan sencillo para Spencer Tunik como lo es hoy. Ahora la inscripción se hace por Internet y recibes una copia de la foto en la que apareces vía e-mail.

Otra de las cosas que más disfruto es que el conocimiento se comparte de una manera más holística que antes. Hoy todos podemos acceder a mucha información que hace 10 años estaba destinada a pocos. Por ejemplo, mi primo suele bajar las clases de física de Berkley que la Universidad de California “sube” a su sitio web.

Un amigo se ha bajado como 14 manuales para perfeccionar su técnica para tocar guitarra. Otro, de electrónica, para tunear su auto.

Por cierto, los programadores de Google ofrecen varias herramientas a los usuarios de forma gratuita. La idea es desarrollar software libre para que cualquier persona interesada pueda utilizarlo. Además puedes ingresar al blog de Google y participar en los foros para obtener respuestas sobre esos temas.

Un ejemplo de software libre implementado para un sitio cultural es el blog www.masalladelibros.blogspot.com, quienes usaron una plataforma de Word Press para implementarla según sus necesidades y poder tener mayor facilidad para personalizarla que en Blogger.

No obstante, leí hace unos meses que ahora la memoria funciona distinta, ya que no se preocupa de memorizar todos los datos, porque saben que están en internet.

Los estímulos llegan de varios lados y nosotros somos quienes decidimos cuales recibimos y en donde participamos. Así como vi en Discovery Channel un programa donde mostraba la Evolución de las especies para sobrevivir y adaptarse a lo largo de la historia de la humanidad, lo mismo le pasa al hombre.

Este se ve obligado a leer… y lo más importante, se ve motivado a escribir. Necesita hacerlo para comunicarse, para seguir vigente. Algunos solo escriben e-mails, o chatean. Otros se ponen más interesantes y abren un diario o bitácora, y existe la gente que se pasa el día entre software de gestión, administradores de proyectos, intranet y mails corporativos.

El ser humano está más que nunca incitado a leer y escribir. A comunicarse, a bajar información o ideas de su cerebro. Todo esto está formando gente con hábitos distintos a los de nuestros abuelos y estoy seguro que generación tras generación iremos obteniendo más artistas, más magia y creatividad al momento de escribir, pintar, filmar, etc. Ya que los estímulos serán mayores, de mejor calidad y vendrán de varios puntos.

Hace tiempo leí un libro de Sartori en donde decía que las nuevas tecnologías modifican la realidad porque la concepción del espacio y tiempo cambia. Yo sigo pensando que el Internet actúa especialmente como un abrebocas que nos acerca información fascinante.Sábato dice que el pensamiento científico parece tener mayor poder cuanto menos se lo comprende, creo que por eso mucha gente alaba al Internet como algo increíble y delirante, cuando me parece que la real maravilla está en el ser humano que sube la información.

Somos nosotros, esa gran comunidad, la que aportamos nuestra magia a esta interfase repleta de html, hipervínculos, hojas de estilo y CSS. Somos nosotros, los que hacemos que el internet sea realmente interesante.

Creo que todo esto puede verse resumido en esta cita de Alejandro Dolina: "La sociedad de Científicos Sentimentales era una locura. Pero talvez hace falta un poco de locura entre tanta exactitud y precisión. Serán buenos los cálculos y los teoremas inexpugnables, si es que se aplican a rombos, ángulos y cubos… Pero empiezan a fallar cuando se tratan de personas. Y a lo mejor esto constituye la más grande virtud del hombre, su toque divino. El último atorrante del barrio de Flores es más interesante que una estrella. Solamente porque su comportamiento no es previsible. Nada de esto significa que debemos renunciar a la ciencia y su arsenal. Que se sigan inventando licuadoras y tónicos contra el catarro. Dos más dos son cuatro. Los Refutadores de Leyendas tienen razón. Pero nada más que eso: Razón. Y a mí no me alcanza.”


*Ponencia preparada para la Fiesta de la Lectura de la Alianza Francesa de Guayaquil.
**Banda a la que pertenece el joven escritor Juan Fernando Andrade.

lunes, noviembre 05, 2007

30 cuentistas hispanoamericanos en literaturas.com



La premiada cuentista y antologadora chilena residente en Barcelona, Claudia Apablaza (Rancagua, 1978) acaba de compilar en la prestigiosa web española de literatura, literaturas.com, a 30 jóvenes cuentistas hispanoamericanos, entre los que constan dos ecuatorianos: Juan Fernando Andrade y Miguel Antonio Chávez. Del prólogo de Apablaza extraemos las siguientes citas:

"Es una compilación de treinta autores que escriben y publican en sus países y que además leen a otros autores que leen a otros autores que leen a otros autores que leen a otros autores y que leen..., hasta que un aprendiz se detiene un segundo a pegar en silencio algunas láminas del álbum".

"Los aquí compilados nacieron dentro de una figura. Ésta se arma si trazamos una línea continua entre las fronteras de Perú, Chile, Argentina, España, Bolivia, México, Colombia, Nicaragua, Ecuador, Cuba, Venezuela y Uruguay.
Mantenga esa figura en su cabeza.
Ahora recuerde, libremente, a otros cuentistas que nacieron dentro de ella y entre 1975 y 1985. Recuerde también sus cuentos. Léalos, inclúyalos, exclúyalos, realice lo que desee con esos otros cuentistas. Amplíe el territorio
Basta.
Ahora elimine la figura de su cabeza.
Abra los ojos.
Deje de imaginar"

La lista de los antologados, con sus respectivos títulos, textos y reseñas de autor pueden leerse con mayor detalle aquí.

  1. Mario Cuenca Sandoval: PANG
  2. Natalia Mardero: DERMIS
  3. Federico Vite: A KISS IS JUST A KISS
  4. Luis Fernando Charry: UNA POÉTICA MENOR
  5. Iván Humanes: ETERNA
  6. Rubén Don: DILACIONES
  7. Augusto Effio: VÍRGENES
  8. Carlos Labbé: VARIACIONES DEL BOSQUE
  9. Margarita Posada: PIERNA MATA FÚTBOL
  10. Salvador Luis: TERRITORIO DE ULTRAMAR DE NUEVA CALEDONIA
  11. Elvira Navarro: PARÍS PÉRIPHÉRIE
  12. Patricia Poblete Alday: ADAGIO
  13. Mónica A. Ríos: EXTERMINIO
  14. Samanta Schweblin: LA FURIA DE LAS PESTES
  15. Luis Valenzuela: DE COLECCIÓN
  16. Maximiliano Barrientos: PRIVACIDAD
  17. Daniela Bojórquez: SÍSTOLE CLAP
  18. Miguel Antonio Chávez: CAFÉ ANACRÓNICO
  19. Jorge Enrique Lage: DEL BARRO/ DE SISMOS/ DE GÁRGOLAS/ DE ONDAS
  20. Cecilia Rojas: EL SUEÑO AMERICANO
  21. Claudia Ulloa Donoso: MANTEL BLANCO
  22. Juan Fernando Andrade: EL LUGAR DE LOS HECHOS
  23. Mariano Catoni: EL CASO DE LOS DOS VIEJOS VIEJÍSIMOS
  24. Ana García Julio: LUCÍA
  25. Daniel Gascón: LA PRUEBA
  26. Roger Otero: EL POZO
  27. Rodrigo Peñalba Franco: COROICO
  28. Mónica Belevan: PAVANA PARA UNA INFANTA DIFUSA
  29. Susana Haug: HAMBRE
  30. Ignacio Alcuri: PATÁN UNIVERSAL
(Fuente: http://www.literaturas.com/v010/index0711revista.asp )

jueves, noviembre 01, 2007

I Festival de Poesía Joven Ecuatoriana Naranjal 2007



La Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Núcleo del Guayas, Extensión Cultural Naranjal y el grupo cultural Buseta de papel invitan al I Festival de Poesía Joven Ecuatoriana Naranjal 2007 que se llevará a cabo en la ciudad de Naranjal los días 2 y 3 de noviembre del presente año.

Los jóvenes poetas leerán sus textos en colegios y parques de la ciudad. Muchos de los poetas que participarán son las nuevas y más valiosas realidades literarias de sus respectivas ciudades (Naranjal, Quito, Cuenca, Riobamba, Loja, Guayaquil, Machala, Zaruma, etc.) y del Ecuador entero. Entrada libre a todos los actos.

Primera lectura de poemas e inauguración: viernes 2 de noviembre a las 20:00 en el Salón de Actos del colegio San Esteban.


Marcelo Villa
Christian Arteaga
Víctor Vimos
Samuel Tituaña
Paulina Pantoja
Mercy Carmona
Luis Bravo
Jairo Estacio
Ronald Patiño
Juan P. Mogrovejo


Segunda lectura de poemas: sábado 3 de noviembre, a las 11, en el colegio nacional 15 de octubre.


Enver Carrillo
Alexis Cuzme
Monserrath Carrera
Johanna López S.
Tyrone Maridueña
Carlos Luis Ortiz
Freddy Ayala
Marcela Jima
Jéssica Pin
Jorge Gómez
Franklin Ordóñez
José Núñez del Arco


Tercera lectura de poemas y clausura: sábado 3 de noviembre en el parque central, a las 15:00.


Ana Minga
Miguel Antonio Chávez
Alex Tupiza
Augusto Rodríguez
Rafael Méndez
Cesibel Ochoa
Susan Rocha
Andrea Samaniego
Edison Lasso